Hábitat del leopardo

Asia, África y Siberia son los principales lugares donde viven los leopardos, con número muy pequeño de ellos que se encuentran en China y Malasia. Solían ser abundantes en número en esas áreas, pero han sido perseguidos hasta llevarlos casi a la extinción. Los leopardos son capaces de vivir tanto en la selva como en zonas desérticas, siempre y cuando tengan acceso a las fuentes de alimentos serán capaces de adaptarse a diferentes lugares.

leopardo rugiendoEn el 2006, los estudios mostraron que el leopardo tiene la distribución más grande entre todos los gatos salvajes. Esto hace que sea mucho más difícil aprender acerca de ellos, así como conseguir un buen conteo de cuantos permanecen en estado salvaje. También se cree que el leopardo tiene la mejor oportunidad de versatilidad en su entorno.


Los estudios demuestran que la coloración del leopardo puede variar dependiendo de la zona donde vive. Se trata de una ventaja que les permite beneficiarse más de un entorno determinado, por ejemplo, los leopardos que viven en el desierto son varios tonos más claros que los que residen en las zonas de pastizales.

Parte de lo que hace que los movimientos del leopardo sean tan versátiles en lugares diferentes de hábitat, es el diseño de las almohadillas de sus patas. Esto les permite vivir tanto en regiones calientes, como en lugares extremadamente fríos. También tienen un diseño antideslizante, para y pueden moverse sobre la nieve, el hielo, y en zonas fangosas. Estas son también, ventajas que los colocan delante de su presa.

El único animal con el que leopardo debe mantener una estrecha vigilancia en su hábitat es el jabalí. Los jabalíes hembras son extremadamente agresivos cuando tienen crías que cuidar, y pueden herir fácilmente a un leopardo, pero estos felinos saben, por instinto, mantener la distancia tanto como sea posible.

El leopardo es un animal solitario, y les gusta tener grandes territorios que puede utilizar para buscar comida. Pueden llegar a ser muy agresivos cuando otros leopardos acechan en las zonas comunes. Los machos pueden llegar a ser muy agresivos con los demás, lo que hace que sea muy riesgoso para los machos jóvenes que acaban dejar a sus madres y deben encontrar su propio territorio.

Las hembras parecen ser más receptivas a la superposición, pero sólo si tienen suficiente comida para alimentarse. A menudo permiten a sus hijas a permanecer en el área por muchos años. De hecho, a veces usan los mismos antros y cuevas donde vivían, cuando tienen sus propias crías.

La zona en la que leopardo es libre para vagar,  sigue haciéndose más y más pequeña todo el tiempo. Debido a los seres humanos que ocupan dichas áreas para su propio uso. Deben tener en cuenta que al hacerlo están alterando el equilibrio de la naturaleza, y esto puede tener un efecto ondulante que al final tendrá un impacto negativo en los mismos seres humanos.

Debido a que el leopardo es capaz de adaptarse a casi cualquier entorno, esto puede incluir uno en el que existen seres humanos y han sido conocidos por atacar y comer personas. La mayoría de los expertos creen que los problemas que los seres humanos tienen con leopardos en un mismo territorio no harán sino empeorar si no se detiene la destrucción de su hábitat natural.